ALPRUS CORPORATION: INDUSTRIA TEXTIL, FERTILIZANTES, INVESTIGACIÓN DE MERCADOS Y EXPORTACIONES. FAXCOMP: INDUSTRIA TECNOLÓGICA. EE.SS. LA JOYA: HIDROCARBUROS. MAYORES DETALLES EN: http://j.mp/grupoalprus
sábado, 17 de noviembre de 2012
Conoce estas rutinas de ejercicios de lunes a viernes
¿No tiene mucho tiempo ni ganas para ir al gimnasio? Prueba cinco maneras de invertir 30 minutos diarios en su salud.
LUNES: CARDIO
Elija su máquina preferida –caminadora, elíptica, bicicleta estacionaria– o salga a la calle a caminar, trotar o correr. Que este tipo de ejercicio sea lo primero que haga en el primer día de la semana. Un consejo: Katya Hinojosa, nutricionista y entrenadora deportiva, considera que usar un buen par de zapatillas es clave para evitar lesiones. Para absorber el impacto en las articulaciones, las zapatillas de apoyo ancho permiten aumentar la superficie donde se aplica la fuerza.
MARTES: CIRCUITO COMPLETO RÁPIDO
Caliente durante cinco minutos (puede trotar o saltar sobre un mismo punto). Haga luego 20 sentadillas, 10 planchas sobre las rodillas y 10 zancadas por cada pierna (dé un paso hacia delante y manteniendo la columna recta, flexione la rodilla, mientras mantiene la otra pierna recta). Repita tres veces. Descanse máximo dos minutos entre cada repetición.
MIÉRCOLES: CARDIO
La misma rutina que el lunes, pero con una ligera diferencia: después de los 5 minutos de calentamiento, alterne entre 30 segundos de velocidad esforzada y 3 minutos de velocidad moderada. El circuito debe durar 30 minutos en total.
JUEVES: CAMINATA
Camine durante 30 minutos a paso moderado. Trate de hacerlo bajo el sol, para estimular la producción de vitamina D.
VIERNES: CIRCUITO COMPLETO
Repita el circuito completo del martes.
http://peru21.pe/vida21/fotos-rutinas-ejercicios-lunes-viernes-2103565?href=nota_mas3
domingo, 12 de agosto de 2012
Los momentos más emotivos de Londres 2012
Los Juegos Olímpicos nos han dejado imágenes que recordaremos cada vez que se hable del espíritu de esta justa
Londres 2012, Juegos Olímpicos
La llama olímpica no se apaga. Aunque acaben los juegos, cada uno de estos momentos nos demostrará que el fuego que arde en los corazones de los atletas está presente aunque Londres 2012 haya terminado. Estos son los diez momentos más emotivos de una competencia en la que no solo gana el mejor, sino aquel que tenga mejor corazón.
Mamá por siempre. El 2010, la ciclista estadounidense Kristin Armstrong dio a luz a un niño rubio cuyo nacimiento también significó su retiro del mundo de los pedales. Sus pasitos se sintieron en la villa olímpica tiempo después, cuando esta madre coraje ganó la prueba contra reloj luego de más de dos años de ausencia. En el festejo estuvo el pequeño Lucas, a quien Kristin cargó mientras recibía la medalla olímpica para que quede claro que lo hizo por él.
El hombre que corre en un pie. Liu Xiang, el campeón de los 110 metros con vallas de Atenas 2004 había fallado en Beijing por una lesión. Quería reivindicarse en Londres pero encontró una piedra enorme en su camino. O una valla. En el primer salto se tropezó con una y quedó lesionado de la pierna derecha. Iba camino a la enfermería cuando se dio cuenta que no podía terminar de esa forma, así que regresó a la pista y, saltando en un pie, pasó al lado de los obstáculos antes de besar el último y cruzar la meta, donde fue recibido por sus contrincantes como lo que es: un campeón.
Querer es poder. Óscar Pistorius nación sin peronés y le amputaron las piernas a los once meses. Con un par de prótesis fue el mejor atleta de los Juegos Paralímpicos, pero él quería más: peleó con la federación internacional, que decía que sus prótesis eran una ventaja, para que le dieran la posibilidad de competir en Beijing y quedó fuera porque no logró la marca mínima. Para Londres, lo consiguió. Y fue parte del equipo sudafricano que llegó a la semifinal. Aunque él ya merece una medalla.
Espada de oro. El primer oro olímpico en la historia venezolana lo obtuvo un tipo que a los 12 años se lesionó al caer de un skate. Eso obligó a Rubén Limardo a dejar el florete por la espada y a aprender a usar la mano izquierda. Sus declaraciones post medalla lo dicen todo acerca del sacrificio: “Durante cuatro años, mientras mi entrenador estaba en Polonia, entrené solo en Venezuela con las lecciones que me mandaba él por Internet. Practiqué en pasillos y durante las primeras competiciones comíamos pan y jamón en las carreteras. Pero al final esto es lo que vale. El que no se sacrifica no se lo merece”. Hoy tiene una réplica de la espada de Bolívar.
El valor de una promesa. Una mañana cálida de Beijing 2008, Félix Sánchez se enteró de que su abuela había muerto. Corrió fatal los 400 metros con vallas y no pudo revalidar el título que había obtenido el 2004. En Londres, este puertorriqueño criado en el Bronx se despertó junto a la foto de su abuela que había abrazado toda la noche mientras repetía la promesa de llegar primero. Lo cumplió y lloró.
Regreso con gloria. El argelino Taoufik Makhloufi tenía una revancha con los 1.500 metros. Había fallado en el mundial de Daegu. Su obsesión lo llevó a abandonar los 800 metros de Londres porque si llegaba a la semifinal habría tenido solo 75 minutos para recuperarse y correr su competencia favorita. Los jueces lo declararon culpable de tener poco espíritu olímpico y lo expulsaron. Adujo una lesión y lo readmitieron, aunque todos lo veían con cara de sospechoso. Él fue culpable de correr los 1.500 como si huyera de la Policía.
La ardilla voladora. Si alguna mente obtusa piensa aún que la gimnasia olímpica es un deporte de gente rubia y de ojos azules, es porque no ha visto a la pequeña Gabrielle Douglas en acción. Ella, con su 1,50 de estatura se ha convertido en la primera afrodescendiente en ganar la gimnasia olímpica y lo hizo con honores: no solo es medalla de oro individual, sino también por equipos. Hizo un puntaje de 62.232 y recibió casi entre lágrimas su medalla. Tiene solo 16 años. Y es la más grande de todas.
La medalla de la virgen. No iba como favorita, pero la fe es grande. Meseret Defar se persignó antes de partir como una gacela en los 5 mil metros y arrancó a correr como si la vida se le fuera en ello. Llegó primera, venció a su compatriota y rival de siempre Tirunesh Dibaba y puso la mano en su pecho para sacar un papel. No era ningún mensaje, solo una estampa de la virgen a la cual rezó para agradecer los favores concedidos. Y se lo mostró al mundo.
Los cien metros del rayo. Esta vez no fue tan fácil como antes. Si ven los 9,63 segundos con atención, verán que arranca más lento que de costumbre y que no sobrepara para festejar antes de tiempo, como en Beijing. Aún así, Usain Bolt quebró el récord olímpico y se lo gritó al mundo. En tiempos de Twitter, donde los mensajes son rápidos, él sabe cómo mantenernos en vilo durante menos de diez segundos (y lo que dura su celebración).
Amigo a prueba de todo. La leyenda de Michael Phelps ha sabido dejar atrás aquella fotografía en la que aparecía fumando marihuana, para terminar convirtiéndose en un histórico del deporte mundial amparado en su dieta de 10 mil calorías y su cuerpo superdotado. Pero pese a ello, no pudo conseguir el oro en los 400 metros combinados que sí logró su amigo Ryan Lochte. Suficiente para que el “Tiburón de Baltimore” se sienta feliz. Porque le encanta nadar contra el que también es su compañero de equipo. Aunque este perdió en la posta contra los franceses, Phelps estuvo ahí siempre, dándole ánimos.
http://elcomercio.pe/deportes/1454868/noticia-momentos-mas-emotivos-londres-2012
Londres 2012, Juegos Olímpicos
La llama olímpica no se apaga. Aunque acaben los juegos, cada uno de estos momentos nos demostrará que el fuego que arde en los corazones de los atletas está presente aunque Londres 2012 haya terminado. Estos son los diez momentos más emotivos de una competencia en la que no solo gana el mejor, sino aquel que tenga mejor corazón.
Mamá por siempre. El 2010, la ciclista estadounidense Kristin Armstrong dio a luz a un niño rubio cuyo nacimiento también significó su retiro del mundo de los pedales. Sus pasitos se sintieron en la villa olímpica tiempo después, cuando esta madre coraje ganó la prueba contra reloj luego de más de dos años de ausencia. En el festejo estuvo el pequeño Lucas, a quien Kristin cargó mientras recibía la medalla olímpica para que quede claro que lo hizo por él.
El hombre que corre en un pie. Liu Xiang, el campeón de los 110 metros con vallas de Atenas 2004 había fallado en Beijing por una lesión. Quería reivindicarse en Londres pero encontró una piedra enorme en su camino. O una valla. En el primer salto se tropezó con una y quedó lesionado de la pierna derecha. Iba camino a la enfermería cuando se dio cuenta que no podía terminar de esa forma, así que regresó a la pista y, saltando en un pie, pasó al lado de los obstáculos antes de besar el último y cruzar la meta, donde fue recibido por sus contrincantes como lo que es: un campeón.
Querer es poder. Óscar Pistorius nación sin peronés y le amputaron las piernas a los once meses. Con un par de prótesis fue el mejor atleta de los Juegos Paralímpicos, pero él quería más: peleó con la federación internacional, que decía que sus prótesis eran una ventaja, para que le dieran la posibilidad de competir en Beijing y quedó fuera porque no logró la marca mínima. Para Londres, lo consiguió. Y fue parte del equipo sudafricano que llegó a la semifinal. Aunque él ya merece una medalla.
Espada de oro. El primer oro olímpico en la historia venezolana lo obtuvo un tipo que a los 12 años se lesionó al caer de un skate. Eso obligó a Rubén Limardo a dejar el florete por la espada y a aprender a usar la mano izquierda. Sus declaraciones post medalla lo dicen todo acerca del sacrificio: “Durante cuatro años, mientras mi entrenador estaba en Polonia, entrené solo en Venezuela con las lecciones que me mandaba él por Internet. Practiqué en pasillos y durante las primeras competiciones comíamos pan y jamón en las carreteras. Pero al final esto es lo que vale. El que no se sacrifica no se lo merece”. Hoy tiene una réplica de la espada de Bolívar.
El valor de una promesa. Una mañana cálida de Beijing 2008, Félix Sánchez se enteró de que su abuela había muerto. Corrió fatal los 400 metros con vallas y no pudo revalidar el título que había obtenido el 2004. En Londres, este puertorriqueño criado en el Bronx se despertó junto a la foto de su abuela que había abrazado toda la noche mientras repetía la promesa de llegar primero. Lo cumplió y lloró.
Regreso con gloria. El argelino Taoufik Makhloufi tenía una revancha con los 1.500 metros. Había fallado en el mundial de Daegu. Su obsesión lo llevó a abandonar los 800 metros de Londres porque si llegaba a la semifinal habría tenido solo 75 minutos para recuperarse y correr su competencia favorita. Los jueces lo declararon culpable de tener poco espíritu olímpico y lo expulsaron. Adujo una lesión y lo readmitieron, aunque todos lo veían con cara de sospechoso. Él fue culpable de correr los 1.500 como si huyera de la Policía.
La ardilla voladora. Si alguna mente obtusa piensa aún que la gimnasia olímpica es un deporte de gente rubia y de ojos azules, es porque no ha visto a la pequeña Gabrielle Douglas en acción. Ella, con su 1,50 de estatura se ha convertido en la primera afrodescendiente en ganar la gimnasia olímpica y lo hizo con honores: no solo es medalla de oro individual, sino también por equipos. Hizo un puntaje de 62.232 y recibió casi entre lágrimas su medalla. Tiene solo 16 años. Y es la más grande de todas.
La medalla de la virgen. No iba como favorita, pero la fe es grande. Meseret Defar se persignó antes de partir como una gacela en los 5 mil metros y arrancó a correr como si la vida se le fuera en ello. Llegó primera, venció a su compatriota y rival de siempre Tirunesh Dibaba y puso la mano en su pecho para sacar un papel. No era ningún mensaje, solo una estampa de la virgen a la cual rezó para agradecer los favores concedidos. Y se lo mostró al mundo.
Los cien metros del rayo. Esta vez no fue tan fácil como antes. Si ven los 9,63 segundos con atención, verán que arranca más lento que de costumbre y que no sobrepara para festejar antes de tiempo, como en Beijing. Aún así, Usain Bolt quebró el récord olímpico y se lo gritó al mundo. En tiempos de Twitter, donde los mensajes son rápidos, él sabe cómo mantenernos en vilo durante menos de diez segundos (y lo que dura su celebración).
Amigo a prueba de todo. La leyenda de Michael Phelps ha sabido dejar atrás aquella fotografía en la que aparecía fumando marihuana, para terminar convirtiéndose en un histórico del deporte mundial amparado en su dieta de 10 mil calorías y su cuerpo superdotado. Pero pese a ello, no pudo conseguir el oro en los 400 metros combinados que sí logró su amigo Ryan Lochte. Suficiente para que el “Tiburón de Baltimore” se sienta feliz. Porque le encanta nadar contra el que también es su compañero de equipo. Aunque este perdió en la posta contra los franceses, Phelps estuvo ahí siempre, dándole ánimos.
http://elcomercio.pe/deportes/1454868/noticia-momentos-mas-emotivos-londres-2012
domingo, 5 de agosto de 2012
Diez frases memorables de Marilyn Monroe
Recordamos a la musa de Hollywood a propósito de la conmemoración de los 50 años de su fallecimiento un día como hoy
Muchos son los calificativos que se usan para describir a Marilyn Monroe: “ícono”, “musa”, “leyenda”, “belleza inmortal”; sin embargo, no hay mejor manera de acercarnos a un perfil más exacto de ella que a través de sus propias palabras. Por ello, a continuación presentamos una recopilación de diez de las frases que la pintan de cuerpo entero: una mujer inocente, desinhibida y seductora.
1. “Hollywood es un lugar donde te pagan mil dólares por un beso, pero te dan 50 centavos por tu alma”.
2. “Ser sex symbol es una carga pesada. Sobre todo cuando uno está cansado, herido y decepcionado”.
3. “En el fondo siempre tuve la sensación de no ser del todo “verdadera”. Creo que toda persona tiene esa sensación cada cierto tiempo. Pero en mi caso llega tan lejos que a veces pienso que sólo soy un producto del arte”.
4. “Creo que mi amor, si es que esa es la palabra correcta, fue sobre todo esa embriagadora y maravillosa sensación de sentirse adorada, amada y cuidada”.
5. “Soy egoísta, impaciente y un poco insegura. Cometo errores, pierdo el control y a veces soy difícil de lidiar, pero si no puedes lidiar conmigo en mi peor momento, definitivamente no me mereces en el mejor”.
6. “El hombre tiene que estimular el ánimo y el espíritu de la mujer para hacer de las relaciones sexuales algo interesante. El verdadero amante es el hombre que la emociona al tocarle la cabeza, sonreír o mirarla a los ojos”.
7. “Una carrera es una cosa maravillosa, pero no sirve para acurrucarse contra ella en una noche fría”.
8. “En Hollywood la virtud de una chica importa mucho menos que su peinado”
9. “Maldita sea, desearía estar muerta, no estar para nadie, lejos de aquí, lejos de todo”.
10. “Si hubiera seguido las reglas no hubiera llegado a ningún lado”.
http://elcomercio.pe/espectaculos/1451141/noticia-diez-frases-memorables-marilyn-monroe
lunes, 20 de febrero de 2012
El sexo y la agresividad están muy ligados en el cerebro
El sexo y la violencia están interconectados en el cerebro de los ratones. La actividad de un pequeño grupo de neuronas situadas en la región del hipotálamo ventromedial (VHM por sus siglas en inglés) del cerebro de los machos determina si se inicia una pelea o se mantienen relaciones sexuales, y hay buenos motivos para pensar que los seres humanos poseen un circuito similar, según sugiere un estudio publicado en la revista científica Nature.
En concreto, David Anderson, del Instituto de Tecnología de California (Caltech), y sus colegas han identificado que una parte de las neuronas de este núcleo se activa sólo en caso de agresión y otras se activan sólo en caso de apareamiento, pero hay cerca de un 25% que se activa en ambas situaciones.
Implantando fibra óptica en el cerebro de los roedores, los investigadores consiguieron modificar artificialmente la actividad de estas redes neuronales a su antojo. De este modo pudieron comprobar que mientras el circuito de la agresividad se mantenía inactivo, los ratones ignoraban la presencia de machos intrusos a los que de forma natural atacarían, eliminando prácticamente el comportamiento violento. Por el contrario, cuando las neuronas se activaban a destiempo, los ratones se volvían tan agresivos que atacaban incluso a objetos inanimados como un guante inflado, a machos castrados o a hembras a las que antes intentaban cortejar. Sin embargo, si estas mismas neuronas se activaban mientras el animal estaba ya inmerso en una actividad sexual, no aparecían conductas violentas. Las neuronas analizadas, concluyen los científicos, se activan en conductas agresivas y se inhiben durante el apareamiento.
Según Anderson, de este estudio podría deducirse que una conexión disfuncional en estas áreas del cerebro podría explicar por qué algunos individuos tienen impulsos sexuales y violentos no apropiados.
En concreto, David Anderson, del Instituto de Tecnología de California (Caltech), y sus colegas han identificado que una parte de las neuronas de este núcleo se activa sólo en caso de agresión y otras se activan sólo en caso de apareamiento, pero hay cerca de un 25% que se activa en ambas situaciones.
Implantando fibra óptica en el cerebro de los roedores, los investigadores consiguieron modificar artificialmente la actividad de estas redes neuronales a su antojo. De este modo pudieron comprobar que mientras el circuito de la agresividad se mantenía inactivo, los ratones ignoraban la presencia de machos intrusos a los que de forma natural atacarían, eliminando prácticamente el comportamiento violento. Por el contrario, cuando las neuronas se activaban a destiempo, los ratones se volvían tan agresivos que atacaban incluso a objetos inanimados como un guante inflado, a machos castrados o a hembras a las que antes intentaban cortejar. Sin embargo, si estas mismas neuronas se activaban mientras el animal estaba ya inmerso en una actividad sexual, no aparecían conductas violentas. Las neuronas analizadas, concluyen los científicos, se activan en conductas agresivas y se inhiben durante el apareamiento.
Según Anderson, de este estudio podría deducirse que una conexión disfuncional en estas áreas del cerebro podría explicar por qué algunos individuos tienen impulsos sexuales y violentos no apropiados.
Los valientes ligan más
Las aves cantoras con una personalidad arriesgada y que se exponen más a los depredadores tienen también más éxito en los cortejos sexuales, según un estudio realizado por investigadores belgas y húngaros y publicado en la revista PLoS ONE.
Pero, ¿cómo se conoce el temperamento de un ave durante un simple flirteo? Muy sencillo: escuchándola cantar. Desde hace tiempo se sabe que el canto de las aves juega un papel importante y bien conocido en la selección sexual, además de definir la personalidad de los distintos individuos. Un canto llamativo es propio de aves osadas, ya que no sólo atraen el interés de las hembras sino que también llaman la atención de los depredadores. El repertorio vocal de un ave también dice mucho de su idiosincrasia: los individuos más aventureros exploran un mayor rango de hábitats, donde escuchan sonidos variados que incorporan después a sus cantos.
Para comprobar cómo influye todo esto a la hora de encontrar pareja, los investigadores registraron el canto de 24 machos de una población de papamoscas collarinos europeos, monógamos, y realizaron pruebas de comportamiento. Los resultados revelaron que los papamoscas que cantaban en postes bajos cercanos a la vegetación eran identificados como exploradores y arriesgados en las pruebas de personalidad. Y que estos individuos ligaban más que los “tímidos” que se situaban en los postes altos, ya que las hembras se mostraban atraídas por su “osadía”. Al fin y al cabo, desde el punto de vista evolutivo, la valentía y el espíritu aventurero son rasgos de personalidad que suelen aumentar el éxito reproductivo, explican los investigadores.
Elena Sanz
Pero, ¿cómo se conoce el temperamento de un ave durante un simple flirteo? Muy sencillo: escuchándola cantar. Desde hace tiempo se sabe que el canto de las aves juega un papel importante y bien conocido en la selección sexual, además de definir la personalidad de los distintos individuos. Un canto llamativo es propio de aves osadas, ya que no sólo atraen el interés de las hembras sino que también llaman la atención de los depredadores. El repertorio vocal de un ave también dice mucho de su idiosincrasia: los individuos más aventureros exploran un mayor rango de hábitats, donde escuchan sonidos variados que incorporan después a sus cantos.
Para comprobar cómo influye todo esto a la hora de encontrar pareja, los investigadores registraron el canto de 24 machos de una población de papamoscas collarinos europeos, monógamos, y realizaron pruebas de comportamiento. Los resultados revelaron que los papamoscas que cantaban en postes bajos cercanos a la vegetación eran identificados como exploradores y arriesgados en las pruebas de personalidad. Y que estos individuos ligaban más que los “tímidos” que se situaban en los postes altos, ya que las hembras se mostraban atraídas por su “osadía”. Al fin y al cabo, desde el punto de vista evolutivo, la valentía y el espíritu aventurero son rasgos de personalidad que suelen aumentar el éxito reproductivo, explican los investigadores.
Elena Sanz
El acento más sexy del mundo
¿Qué habitantes de nuestro planeta pueden presumir de tener el tono de voz más sensual? Según una encuesta realizada por la empresa británica OnePoll a 5.000 mujeres, los irlandeses tienen el acento más meloso y sexy, seguidos de los italianos. El acento escocés, popularizado por el actor Sean Connery, ocupa el tercer puesto. Le siguen en el ranking el acento francés, que según OnePoll ha perdido popularidad probablemente “por culpa de Nicolas Sarkozy”; el australiano; el inglés; el sueco; y, en séptima posición, el español. La encuesta también revela que tres de cada cinco mujeres entrevistadas admiten haber sido seducidas por alguien solamente por su acento "sexy".
Por otra parte, hace tan sólo unos meses el catedrático de Lingüística de la Universidad británica de Sheffield, Andrew Linn, y el ingeniero de sonido Shannon Harris, teclista del famoso cantante Rod Stewart, elaboraron la fórmula científica de una voz humana que puede considerarse “perfecta y atractiva”. Los resultados mostraban que, para resultar seductora, una persona debe pronunciar un máximo de 164 palabras por minuto y emitir pausas de 0,48 segundos entre las frases, las cuales han de expresarse con distinta entonación, de carácter decreciente. Además, la frecuencia de sonido más seductora osciilaría entre 34,5 y 12,2 hertzios.
http://www.muyinteresante.es/el-acento-mas-sexy-del-mundo
Cartas de amor de Freud, Einstein, Fitzgerald y otros famosos
"El producto más franco, más libre y más privado de la mente y del corazón humano es una carta de amor" decía Mark Twain. En el Día de San Valentín, seleccionamos 5 fragmentos de cartas de amor históricas.
En cierta ocasión Sigmund Freud le escribió a su novia y futura esposa Martha Bernays una carta de amor que después ha dado la vuelta al mundo al ser considerada una de las confesiones más románticas de la historia: "No apetezco sino lo que tú ambicionas para ambos porque me doy cuenta de la insignificancia de otros deseos comparados con el hecho de que seas mía. Estoy adormilado y muy triste al pensar que tengo que conformarme con escribirte en vez de besar tus dulces labios".
Víctor Hugo, otro romántico empedernido, escribió en cierta ocasión a Adèle Foucher: "Tienes razón. Hay que amarse y luego hay que decírselo, y luego hay que escribírselo, y luego hay que besarse en los labios, en los ojos, en todas partes".
Albert Einstein también expresaba con frecuencia sus sentimientos hacia su gran amor, Mileva, por carta. En una de estas epístolas, enviada desde Milán el 13 de septiembre de 1900, el físico afirmaba: "En todo el mundo podría encontrar otra mejor que tú, ahora es cuando lo veo claro, cuando conozco a otra gente. […] Hasta mi trabajo me parece inútil e innecesario si no pienso que también tú te alegras de lo que soy y de lo que hago."
El novelista Scott Fitzgerald también escribió largas misivas a la que sería su esposa, Zelda Sayre: "Tú y yo hemos pasado momentos maravillosos en el pasado, y el futuro aún está cargado de posibilidades si levantas la moral y procuras creerlo. El mundo exterior, la situación política, etcétera, siguen siendo oscuros e influyen en todos directamente, y es inevitable que te afecten indirectamente a ti, pero procura distanciarte de todo ello mediante alguna forma de higiene mental, inventándola, si es necesario. Déjame repetirte que no quiero que te concentres demasiado en mi libro, que es una obra melancólica y parece haber obsesionado a casi todos los críticos. Me preocupa muchísimo que lo estés releyendo. Describe determinadas fases de la vida que ya están superadas. Ciertamente nos hallamos en una ola ascendente, aunque no sepamos a ciencia cierta hacia dónde va."
Por su parte, Franz Kafka le envió numerosas cartas a su amada Felice. En una fechada en enero de 1913 le expresaba así su doble amor hacia ella y la literatura: "Querida: te pido con las manos alzadas que no sientas celos de mi novela. Cuando los personajes en la novela se dan cuenta de tus celos, se me escapan, más aun cuando sólo los tengo agarrados por la punta de sus vestidos. Y ten en cuenta que, si se me escapan, tendría que correr tras ellos, aunque fuera hasta el mundo de las tinieblas, su verdadero hogar. La novela soy yo, mis historias soy yo. Así que, te ruego, ¿dónde existe el menor motivo de celos? De hecho, cuando todo lo demás está en orden, mis personajes se toman del brazo y corren a tu encuentro, para, en último término, servirte a ti. [...] gracias a que escribo me mantengo con vida, me aferro a esa barca en la cual te encuentras tú, Felice. Ya resulta bastante triste que no consiga apartarme a ella. Pero comprende, Felice, que tendría que perderte a ti y a todas las cosas si alguna vez perdiera el escribir."
En cierta ocasión Sigmund Freud le escribió a su novia y futura esposa Martha Bernays una carta de amor que después ha dado la vuelta al mundo al ser considerada una de las confesiones más románticas de la historia: "No apetezco sino lo que tú ambicionas para ambos porque me doy cuenta de la insignificancia de otros deseos comparados con el hecho de que seas mía. Estoy adormilado y muy triste al pensar que tengo que conformarme con escribirte en vez de besar tus dulces labios".
Víctor Hugo, otro romántico empedernido, escribió en cierta ocasión a Adèle Foucher: "Tienes razón. Hay que amarse y luego hay que decírselo, y luego hay que escribírselo, y luego hay que besarse en los labios, en los ojos, en todas partes".
Albert Einstein también expresaba con frecuencia sus sentimientos hacia su gran amor, Mileva, por carta. En una de estas epístolas, enviada desde Milán el 13 de septiembre de 1900, el físico afirmaba: "En todo el mundo podría encontrar otra mejor que tú, ahora es cuando lo veo claro, cuando conozco a otra gente. […] Hasta mi trabajo me parece inútil e innecesario si no pienso que también tú te alegras de lo que soy y de lo que hago."
El novelista Scott Fitzgerald también escribió largas misivas a la que sería su esposa, Zelda Sayre: "Tú y yo hemos pasado momentos maravillosos en el pasado, y el futuro aún está cargado de posibilidades si levantas la moral y procuras creerlo. El mundo exterior, la situación política, etcétera, siguen siendo oscuros e influyen en todos directamente, y es inevitable que te afecten indirectamente a ti, pero procura distanciarte de todo ello mediante alguna forma de higiene mental, inventándola, si es necesario. Déjame repetirte que no quiero que te concentres demasiado en mi libro, que es una obra melancólica y parece haber obsesionado a casi todos los críticos. Me preocupa muchísimo que lo estés releyendo. Describe determinadas fases de la vida que ya están superadas. Ciertamente nos hallamos en una ola ascendente, aunque no sepamos a ciencia cierta hacia dónde va."
Por su parte, Franz Kafka le envió numerosas cartas a su amada Felice. En una fechada en enero de 1913 le expresaba así su doble amor hacia ella y la literatura: "Querida: te pido con las manos alzadas que no sientas celos de mi novela. Cuando los personajes en la novela se dan cuenta de tus celos, se me escapan, más aun cuando sólo los tengo agarrados por la punta de sus vestidos. Y ten en cuenta que, si se me escapan, tendría que correr tras ellos, aunque fuera hasta el mundo de las tinieblas, su verdadero hogar. La novela soy yo, mis historias soy yo. Así que, te ruego, ¿dónde existe el menor motivo de celos? De hecho, cuando todo lo demás está en orden, mis personajes se toman del brazo y corren a tu encuentro, para, en último término, servirte a ti. [...] gracias a que escribo me mantengo con vida, me aferro a esa barca en la cual te encuentras tú, Felice. Ya resulta bastante triste que no consiga apartarme a ella. Pero comprende, Felice, que tendría que perderte a ti y a todas las cosas si alguna vez perdiera el escribir."
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