Algunas veces nos ha pasado que tenemos una sim card, y deseamos saber el número de teléfono, o en algunas ocasiones estamos estrenando celular o línea de teléfono, y se nos olvida el número de la sim, en esta sección explicaremos la forma más sencilla y practica de obtener el número de su sim card sin problema.
¿Cómo saber el número de una sim card de Movistar?
Para saber el número de una sim card de movistar(telefónica) lo único que tenemos que hacer es marcar o discar en el celular *#61# y oprimir el botón de llamada.. Donde nos aparecerá el número respectivo de la sim card.
¿Cómo saber el número de una sim card de Comcel o Claro?
Hoy en día Comcel desaparece en Colombia, para convertirse en la compañía Claro, pero, de igual manera se siguen conservando muchas de las políticas y accesos de usuarios, para este fin, lo único que tiene que realizar el usuario, es digitar en el celular *595# y oprimir el botón de llamada.. Donde nos aparecerá el número respectivo de sim card.
¿Cómo saber el número de una sim card de Tigo?
Tigo es una de las compañías en Colombia que sigue en proceso de crecimiento, pero al mismo tiempo brindando servicio de calidad, donde lo único que tenemos que hacer es marcar en el celular *200*4# y oprimir el botón de llamada.. Donde nos aparecerá el número respectivo de sim card.
¿Cómo saber el número de una sim card de Uff?
Uff una compañía relativamente nueva en Colombia, la cual usa como plataforma y red de comunicación de tigo, donde encontramos funciones y privilegios similares a los de tigo, por tal motivo para averiguar el número de la sim card, lo único que tenemos que hacer es marcar en el celular *200*4#y oprimir el botón de llamada.. Donde nos aparecerá el número respectivo de sim card.
A continuación dejaremos una tabla de operadores en Colombia, donde con un solo código obtendremos de forma fácil y efectiva nuestro número de sim card, y que viva la portabilidad numérica…
Operador Código para averiguar número de sim Card
Movistar +tecla llamada *#61#
Claro o Comcel +tecla llamada *595#
Uff o Tigo tecla llamada *200*4#
ALPRUS CORPORATION: INDUSTRIA TEXTIL, FERTILIZANTES, INVESTIGACIÓN DE MERCADOS Y EXPORTACIONES. FAXCOMP: INDUSTRIA TECNOLÓGICA. EE.SS. LA JOYA: HIDROCARBUROS. MAYORES DETALLES EN: http://j.mp/grupoalprus
lunes, 13 de octubre de 2014
lunes, 26 de mayo de 2014
Cómo hacerse rico y seguir siéndolo
Cuando muchos de nosotros tenemos un poco de dinero para invertir, lo más probable es que compremos participaciones de un fondo de inversión o acciones, si es que antes no nos lo gastamos en el aparato tecnológico de moda.
Los ricos de verdad no hacen eso.
Ellos suelen invertir su dinero en propiedades, obras de arte, negocios y otras inversiones con las que el resto de nosotros sólo podemos soñar.
La manera en la que este peculiar grupo utiliza su dinero lo diferencia del resto de los mortales, y hace que su balance de cuentas sea siempre positivo.
Tomemos como ejemplo a Joshua Coleman, de 27 años. Cuando su familia vendió su compañía de telecomunicaciones con sede en Chicago por US$400 millones en el año 2004, nadie de la familia salió corriendo a comprar algo extravagante.
En cambio, buscaron asesoramiento sobre cómo conservar su nueva riqueza e incluso ayudarla a crecer. Y esa búsqueda en sí le dio la idea a Coleman para su próximo negocio: en 2011 lanzó Momentum Advanced Planning, una empresa que conecta a las personas con expertos en impuestos, asuntos legales y riqueza.
Si algún día el negocio se vende, él podrá ver un gran retorno de inversión, así como pasó con el primer negocio familiar.
Si usted piensa que empezar un negocio es una manera extraña de invertir su dinero, entonces probablemente no se encuentre entre los ultrarricos.
Las personas que tienen al menos US$30 millones en activos -conocidos como "individuos con patrimonio neto ultra alto"- invierten en acciones y bonos, pero también multiplican su dinero comprando empresas e invirtiendo en valores inusuales, como el arrendamiento financiero o contrato de leasing de una aerolínea.
"Se llama riesgo alfa", dice Coleman. "Este tipo de inversiones puede tener muchos aspectos positivos".
Pero también desventajas: estas inversiones presentan mayores riesgos que las más tradicionales, por lo que hay una mayor probabilidad de perder mucho dinero. Además, son mucho menos líquidas que las acciones y podría llevar meses o incluso años hasta poder ver el dinero de una inversión.
Sin embargo, incluso si usted no tiene millones para invertir, puede aprender bastante acerca de cómo los ricos obtienen altos retornos de inversión y aplicarlo en su propia cartera.
A continuación, en qué invierten los ricos para seguirlo siendo y cómo seguir su ejemplo.
¿Inversiones que son sólo para ricos?
Aviones
Los ricos tienen acceso a una franja de inversiones que la mayoría de la gente ni siquiera sabe que existen.
Uno de ellos son los fondos de inversión de capital fijo, una inversión a largo plazo donde el dinero queda atado por al menos cinco años, ofrecen a los adinerados altos retornos de inversión y rédito.
Otro ejemplo son inversiones en actividades como el arrendamiento de aeronaves, un área floreciente, señala Ian Marsh, CEO de gestión de activos de Fleming Family and Partners de Londres, una firma de gestión de riquezas que fue creada inicialmente para conservar la fortuna de Ian Fleming, el creador de James Bond.
Sus clientes trabajan con una compañía llamada Doric, que usa el dinero de los inversionistas para comprar aeronaves las cuales son arrendadas a las grandes aerolíneas.
Los inversionistas retirarán el dinero del fondo cuando se vendan los aviones pero, mientras tanto, pueden recibir un 9% de rentabilidad anual, por el arrendamiento de los aviones. Compare eso con la rentabilidad promedio, que es de aproximadamente el 3%, según el S&P 500 de Standard and Poor’s, el principal índice bursátil de Estados Unidos.
Algunos fondos de capital fijo requieren cientos de miles de dólares para entrar, pero los fondos de arrendamiento de aerolíneas de Doric tienen una cuota de entrada más accesible, dice Marsh. Su serie de fondos SKY CLOUDS, que compra aeronaves Airbus A380-800 y las arrienda a Emirates Airlines, requiere una inversión mínima de US$14.000 y una cuota única del 5% de la inversión inicial.
Otra opción, por la que están optando varios inversionistas con patrimonio neto ultra alto de Reino Unido y otras partes del mundo, es comprar tierras de cultivo.
A medida que la población mundial crezca, la demanda de alimentos aumentará y quienes tengan tierras agrícolas de alta calidad podrán obtener buenos retornos de inversión, apunta Marsh. La tierra cultivable es un recurso finito, así que cuanto más difícil de conseguir, mejor será el retorno.
Según Marsh, las buenas tierras pueden dejar un rendimiento del 4% anual para el inversionista, y además se valorizan con el tiempo.
Son pocos los inversionistas comunes que pueden afrontar los costos de invertir en fondos de aeronaves o comprar una parcela de tierra fértil, pero hay otros fondos de capital fijo más accesibles que ofrecen una alternativa para invertir en infraestructura a nivel mundial.
Hay empresas que cotizan públicamente y sus acciones se pueden comprar en el mercado de valores. Por ejemplo, Glandstone Land es una compañía que cotiza en Estados Unidos que compra tierras de cultivo.
Compre más negocios
Monopolio
Comprar otras empresas es algo natural para las personas adineradas, muchas de las cuales han hecho su dinero como dueños de compañías.
Coleman invierte en varias compañías diferentes, sobre todo en las áreas de servicios profesionales y tecnología. Tiene participaciones en tantas operaciones que no podría dar un número exacto.
"Son muchísimas", le confiesa a la BBC.
Por lo general, él invierte con un grupo de inversionistas y una firma de capital privado, y gasta más de US$1 millón para adquirir parte de la operación.
Es divertido ver cómo las empresas pasan de no tener nada a tener algo y muchos inversionistas tienen la experiencia y los contactos necesarios para poder empezar un negocio desde cero, dice David Rose, un emprendedor ultrarrico radicado en Nueva York, autor de "Angel Investing: The Gust Guide to Making Money and Having Fun in Startups".
"Imaginate haber podido invertir en Google cuando todavía estaban en su casa rodante", exclama. "Uno habría podido reunirse con los fundadores semanalmente, haber sabido qué estaba sucediendo y haber visto crecer al negocio. ¡Puede ser muy divertido!".
También puede ser lucrativo. A pesar de que los inversionistas arriesgan su dinero (el 50% de las startups quiebran), un inversionista adinerado puede multiplicar entre 20 y 50 veces su inversión inicial con una o dos compañías exitosas.
Por lo general Rose apuesta entre US$50.000 y US$100.000 en una sola compañía y, según le dijo a la BBC, ha hecho millones con algunas de sus inversiones.
Por el momento, es difícil para el inversionista promedio invertir directamente en un negocio, dice Rose.
Sin embargo, una nueva ley de Estados Unidos, sancionada en 2012, le permitirá a cualquier persona invertir en startups. Falta ver cómo va a resultar.
Sáquele provecho a sus pasiones
Autos clásicos
Las inversiones "pasionales", como el arte, los autos, los relojes, el vino e incluso los instrumentos musicales, atraen mucho a los ricos, anota Guy Hudson, director ejecutivo y jefe de desarrollo de negocios en Stonehage Investment Partners de Londres, una compañía global de gestión de patrimonios.
Compran estos activos para que se valoricen, pero también para mirarlos o usarlos.
"Este tipo de inversiones siempre surgen de la pasión del inversionista por ese objeto en particular", le dice Hudson a la BBC.
Quienes hacen esta clase de compras acertadamente, para lo cual es clave encontrar algo exótico, pueden obtener retornos de inversión significativos. Según lo investigado por la compañía, el valor de "las inversiones pasionales" creció cerca de un 15% en 2013.
Hay varias alternativas para los inversionistas comunes que quieran hacer "inversiones pasionales", asegura Hudson.
Un fondo de vino vendido por The Wine Investment Fund requiere una inversión mínima de US$14.000, por ejemplo, y hay otros fondos que se enfocan en las artes y los autos.Tome nota: algunos requieren que el inversionista esté acreditado, por lo que aunque la cuota inicial sea baja, puede que usted no esté habilitado para comprar el fondo.
También se pueden comprar obras de arte a precios accesibles en un remate. "Los nuevos artistas venden sus obras a precios razonables", apunta.
Eche raíces, en muchas partes
Knightsbridge, London
Muchas personas con patrimonio neto ultra alto prefieren estacionar su dinero, que a menudo ronda las siete u ocho cifras, en propiedades, dice Paul Patterson, vicepresidente de RBC Wealth Management de Toronto.
Algunos juntan su dinero con otros para comprar propiedades comerciales; otros prefieren costosos apartamentos en Londres, Nueva York y otros lugares del mundo.
Muchos esperan vender las propiedades a cambio de un beneficio generoso, pero, mientras tanto, pueden utilizar esas moradas cuando viajan.
"Por lo general compran dos o tres residencias en distintas partes del mundo", le explica a la BBC. "Tienen un gran valor a largo plazo, especialmente en los mercados principales".
Mientras que una persona promedio probablemente no esté en condiciones de comprar un apartamento en un área elegante de Nueva York, posiblemente pueda comprar una vivienda en su vecindario, que luego podrá alquilar o vender cuando se valorice.
También hay muchas empresas públicas que compran bienes raíces comerciales y residenciales, llamadas Fondos de Inversión de Bienes Raíces, que cualquier inversionista del mercado de valores puede comprar. Si bien son sensibles a los altibajos del mercado, las acciones generalmente suben de precio cuando los alquileres y los valores de las propiedades aumentan.
Los ricos de verdad no hacen eso.
Ellos suelen invertir su dinero en propiedades, obras de arte, negocios y otras inversiones con las que el resto de nosotros sólo podemos soñar.
La manera en la que este peculiar grupo utiliza su dinero lo diferencia del resto de los mortales, y hace que su balance de cuentas sea siempre positivo.
Tomemos como ejemplo a Joshua Coleman, de 27 años. Cuando su familia vendió su compañía de telecomunicaciones con sede en Chicago por US$400 millones en el año 2004, nadie de la familia salió corriendo a comprar algo extravagante.
En cambio, buscaron asesoramiento sobre cómo conservar su nueva riqueza e incluso ayudarla a crecer. Y esa búsqueda en sí le dio la idea a Coleman para su próximo negocio: en 2011 lanzó Momentum Advanced Planning, una empresa que conecta a las personas con expertos en impuestos, asuntos legales y riqueza.
Si algún día el negocio se vende, él podrá ver un gran retorno de inversión, así como pasó con el primer negocio familiar.
Si usted piensa que empezar un negocio es una manera extraña de invertir su dinero, entonces probablemente no se encuentre entre los ultrarricos.
Las personas que tienen al menos US$30 millones en activos -conocidos como "individuos con patrimonio neto ultra alto"- invierten en acciones y bonos, pero también multiplican su dinero comprando empresas e invirtiendo en valores inusuales, como el arrendamiento financiero o contrato de leasing de una aerolínea.
"Se llama riesgo alfa", dice Coleman. "Este tipo de inversiones puede tener muchos aspectos positivos".
Pero también desventajas: estas inversiones presentan mayores riesgos que las más tradicionales, por lo que hay una mayor probabilidad de perder mucho dinero. Además, son mucho menos líquidas que las acciones y podría llevar meses o incluso años hasta poder ver el dinero de una inversión.
Sin embargo, incluso si usted no tiene millones para invertir, puede aprender bastante acerca de cómo los ricos obtienen altos retornos de inversión y aplicarlo en su propia cartera.
A continuación, en qué invierten los ricos para seguirlo siendo y cómo seguir su ejemplo.
¿Inversiones que son sólo para ricos?
Aviones
Los ricos tienen acceso a una franja de inversiones que la mayoría de la gente ni siquiera sabe que existen.
Uno de ellos son los fondos de inversión de capital fijo, una inversión a largo plazo donde el dinero queda atado por al menos cinco años, ofrecen a los adinerados altos retornos de inversión y rédito.
Otro ejemplo son inversiones en actividades como el arrendamiento de aeronaves, un área floreciente, señala Ian Marsh, CEO de gestión de activos de Fleming Family and Partners de Londres, una firma de gestión de riquezas que fue creada inicialmente para conservar la fortuna de Ian Fleming, el creador de James Bond.
Sus clientes trabajan con una compañía llamada Doric, que usa el dinero de los inversionistas para comprar aeronaves las cuales son arrendadas a las grandes aerolíneas.
Los inversionistas retirarán el dinero del fondo cuando se vendan los aviones pero, mientras tanto, pueden recibir un 9% de rentabilidad anual, por el arrendamiento de los aviones. Compare eso con la rentabilidad promedio, que es de aproximadamente el 3%, según el S&P 500 de Standard and Poor’s, el principal índice bursátil de Estados Unidos.
Algunos fondos de capital fijo requieren cientos de miles de dólares para entrar, pero los fondos de arrendamiento de aerolíneas de Doric tienen una cuota de entrada más accesible, dice Marsh. Su serie de fondos SKY CLOUDS, que compra aeronaves Airbus A380-800 y las arrienda a Emirates Airlines, requiere una inversión mínima de US$14.000 y una cuota única del 5% de la inversión inicial.
Otra opción, por la que están optando varios inversionistas con patrimonio neto ultra alto de Reino Unido y otras partes del mundo, es comprar tierras de cultivo.
A medida que la población mundial crezca, la demanda de alimentos aumentará y quienes tengan tierras agrícolas de alta calidad podrán obtener buenos retornos de inversión, apunta Marsh. La tierra cultivable es un recurso finito, así que cuanto más difícil de conseguir, mejor será el retorno.
Según Marsh, las buenas tierras pueden dejar un rendimiento del 4% anual para el inversionista, y además se valorizan con el tiempo.
Son pocos los inversionistas comunes que pueden afrontar los costos de invertir en fondos de aeronaves o comprar una parcela de tierra fértil, pero hay otros fondos de capital fijo más accesibles que ofrecen una alternativa para invertir en infraestructura a nivel mundial.
Hay empresas que cotizan públicamente y sus acciones se pueden comprar en el mercado de valores. Por ejemplo, Glandstone Land es una compañía que cotiza en Estados Unidos que compra tierras de cultivo.
Compre más negocios
Monopolio
Comprar otras empresas es algo natural para las personas adineradas, muchas de las cuales han hecho su dinero como dueños de compañías.
Coleman invierte en varias compañías diferentes, sobre todo en las áreas de servicios profesionales y tecnología. Tiene participaciones en tantas operaciones que no podría dar un número exacto.
"Son muchísimas", le confiesa a la BBC.
Por lo general, él invierte con un grupo de inversionistas y una firma de capital privado, y gasta más de US$1 millón para adquirir parte de la operación.
Es divertido ver cómo las empresas pasan de no tener nada a tener algo y muchos inversionistas tienen la experiencia y los contactos necesarios para poder empezar un negocio desde cero, dice David Rose, un emprendedor ultrarrico radicado en Nueva York, autor de "Angel Investing: The Gust Guide to Making Money and Having Fun in Startups".
"Imaginate haber podido invertir en Google cuando todavía estaban en su casa rodante", exclama. "Uno habría podido reunirse con los fundadores semanalmente, haber sabido qué estaba sucediendo y haber visto crecer al negocio. ¡Puede ser muy divertido!".
También puede ser lucrativo. A pesar de que los inversionistas arriesgan su dinero (el 50% de las startups quiebran), un inversionista adinerado puede multiplicar entre 20 y 50 veces su inversión inicial con una o dos compañías exitosas.
Por lo general Rose apuesta entre US$50.000 y US$100.000 en una sola compañía y, según le dijo a la BBC, ha hecho millones con algunas de sus inversiones.
Por el momento, es difícil para el inversionista promedio invertir directamente en un negocio, dice Rose.
Sin embargo, una nueva ley de Estados Unidos, sancionada en 2012, le permitirá a cualquier persona invertir en startups. Falta ver cómo va a resultar.
Sáquele provecho a sus pasiones
Autos clásicos
Las inversiones "pasionales", como el arte, los autos, los relojes, el vino e incluso los instrumentos musicales, atraen mucho a los ricos, anota Guy Hudson, director ejecutivo y jefe de desarrollo de negocios en Stonehage Investment Partners de Londres, una compañía global de gestión de patrimonios.
Compran estos activos para que se valoricen, pero también para mirarlos o usarlos.
"Este tipo de inversiones siempre surgen de la pasión del inversionista por ese objeto en particular", le dice Hudson a la BBC.
Quienes hacen esta clase de compras acertadamente, para lo cual es clave encontrar algo exótico, pueden obtener retornos de inversión significativos. Según lo investigado por la compañía, el valor de "las inversiones pasionales" creció cerca de un 15% en 2013.
Hay varias alternativas para los inversionistas comunes que quieran hacer "inversiones pasionales", asegura Hudson.
Un fondo de vino vendido por The Wine Investment Fund requiere una inversión mínima de US$14.000, por ejemplo, y hay otros fondos que se enfocan en las artes y los autos.Tome nota: algunos requieren que el inversionista esté acreditado, por lo que aunque la cuota inicial sea baja, puede que usted no esté habilitado para comprar el fondo.
También se pueden comprar obras de arte a precios accesibles en un remate. "Los nuevos artistas venden sus obras a precios razonables", apunta.
Eche raíces, en muchas partes
Knightsbridge, London
Muchas personas con patrimonio neto ultra alto prefieren estacionar su dinero, que a menudo ronda las siete u ocho cifras, en propiedades, dice Paul Patterson, vicepresidente de RBC Wealth Management de Toronto.
Algunos juntan su dinero con otros para comprar propiedades comerciales; otros prefieren costosos apartamentos en Londres, Nueva York y otros lugares del mundo.
Muchos esperan vender las propiedades a cambio de un beneficio generoso, pero, mientras tanto, pueden utilizar esas moradas cuando viajan.
"Por lo general compran dos o tres residencias en distintas partes del mundo", le explica a la BBC. "Tienen un gran valor a largo plazo, especialmente en los mercados principales".
Mientras que una persona promedio probablemente no esté en condiciones de comprar un apartamento en un área elegante de Nueva York, posiblemente pueda comprar una vivienda en su vecindario, que luego podrá alquilar o vender cuando se valorice.
También hay muchas empresas públicas que compran bienes raíces comerciales y residenciales, llamadas Fondos de Inversión de Bienes Raíces, que cualquier inversionista del mercado de valores puede comprar. Si bien son sensibles a los altibajos del mercado, las acciones generalmente suben de precio cuando los alquileres y los valores de las propiedades aumentan.
viernes, 7 de febrero de 2014
Noticia: ¿Por qué aprender otra lengua?
Desde una maniobra vinculada con la geopolítica hasta un gesto de reconocimiento del otro, conocer más de un idioma resulta fundamental en el mundo de hoy.
1.
La posición de dominio que puede ejercer aquel que se ubica en el centro de un sistema solo se mantiene en tanto logre controlar los márgenes. Esta figura la podemos encontrar en un panóptico, por ejemplo. Los guardias tienen la capacidad de detectar cualquier movimiento anómalo de los presos y sofocarlo, de ser necesario.
Pero si las fuerzas son invertidas, ubicarse en el centro acarreará, por lo tanto, el inevitable riesgo de sentirse más vulnerable, pues se estará más accesible desde cualquier dirección. Piénsese, en este caso, en una revuelta dentro de ese mismo panóptico en la que los amotinados sean mayoría. Resultado: la paranoia.
Ahora, hagamos un ejercicio teórico. Apliquemos ese modelo al caso de una lengua, de un idioma.
2.
Si una lengua se ubica en el centro y, además, cuenta con el soporte de ser el nervio de una sociedad hegemónica, entonces podrá ser concebida por sus usuarios como el eje alrededor del cual girará el orden y la razón.
Algo así sucedió con los griegos. Para ellos, su idioma, al cual llamaban logos, se convirtió en el medio a través del cual discernir la civilización de la barbarie, la inteligencia de la bestialidad.
Y una situación similar se ha presentado con cada idioma que durante algún momento de la historia ha alcanzado una posición elevada, sean por las circunstancias que sean.
El francés fue el idioma universal entre los siglos XVIII y XIX. El inglés, tanto por la expansión del Imperio Británico como por la victoria de los aliados tras la Segunda Guerra Mundial, afianzó su poder durante fines del XIX y prácticamente todo el siglo XX.
Pero en un contexto donde los márgenes tienen más vitalidad que el centro, y la supremacía de una lengua es discutida, lleva a una situación en la que resulta necesario aprender más de una.
A inicios del XXI estamos atravesando una etapa de transición: del inglés estamos derivando al chino. Aunque para que esto se concrete requiera de una o dos décadas más. Por lo que entramos a un escenario en el que la lengua "central" tambalea y permite que las "marginales" adquieran mayor efervescencia.
Eso por un lado.
3.
Otro aspecto a tener en cuenta es que, tal como lo sostiene la filósofa francesa Barbara Cassin, conocer una lengua distinta a la primera con la que nos desenvolvimos en el mundo permite descubrir, por así decirlo, nuevas dimensiones del sentido de las palabras.
Dominar más de una lengua conlleva a que vivamos en una intersección entre realidades. Pero también a que disolvamos la idea de que una sola lengua —y por extensión, una sola forma de comprender y expresar el mundo— sea contemplada como un monolito inamovible. Nos empuja a reconocer la diversidad de la existencia humana.
Esta reflexión es importante realizarla porque el Perú se ubica —geopolíticamente hablando— a merced de una potencia desgastada (Estados Unidos) y dos en alza, una más consolidada que la otra (China y Brasil). Si nos damos cuenta, notaremos que cada una tiene su propia lengua: inglés, mandarín y portugués. Lo que obliga a manejar algo más que el castellano, predominante en los sectores urbanos del Perú.
Pero esta reflexión resulta útil cuando analizamos la composición cultural del propio Perú, un país multilingüe por donde se lo mire.
Todo lo dicho puede ser aplicado al Perú. El castellano vendría a ser la lengua "central" y las otras, como el quechua, el aymara o las que se hablan en la amazonía, son las "marginales".
4.
Conocer el idioma del otro ayuda a tender puentes mentales para identificar el modo cómo este percibe la realidad.
Esto da pie a más de una opción: llegar a una conciliación o saber cómo conquistarlo (y someterlo).
La historia tiene varios ejemplos de uno y otro caso.
Sabiendo cómo se encuentran en nuestro país las lenguas "marginales", con más de una a punto de desaparecer; siendo conscientes de que el Estado apoya su conservación, pero en la práctica su rol es mínimo; tomando en cuenta que sus propios usuarios cada vez dudan más de transmitirlas a las generaciones venideras; surge una interrogante: ¿qué motivo estamos esperando que aparezca para comenzar a hacerlo?
Ya está visto que por una cuestión geopolítica no se hará.
Y los numerosos —e inacabables— conflictos sociales de las últimas décadas demuestran que por un intento de querer comprender al otro tampoco se ha hecho.
¿Qué alternativa queda?
1.
La posición de dominio que puede ejercer aquel que se ubica en el centro de un sistema solo se mantiene en tanto logre controlar los márgenes. Esta figura la podemos encontrar en un panóptico, por ejemplo. Los guardias tienen la capacidad de detectar cualquier movimiento anómalo de los presos y sofocarlo, de ser necesario.
Pero si las fuerzas son invertidas, ubicarse en el centro acarreará, por lo tanto, el inevitable riesgo de sentirse más vulnerable, pues se estará más accesible desde cualquier dirección. Piénsese, en este caso, en una revuelta dentro de ese mismo panóptico en la que los amotinados sean mayoría. Resultado: la paranoia.
Ahora, hagamos un ejercicio teórico. Apliquemos ese modelo al caso de una lengua, de un idioma.
2.
Si una lengua se ubica en el centro y, además, cuenta con el soporte de ser el nervio de una sociedad hegemónica, entonces podrá ser concebida por sus usuarios como el eje alrededor del cual girará el orden y la razón.
Algo así sucedió con los griegos. Para ellos, su idioma, al cual llamaban logos, se convirtió en el medio a través del cual discernir la civilización de la barbarie, la inteligencia de la bestialidad.
Y una situación similar se ha presentado con cada idioma que durante algún momento de la historia ha alcanzado una posición elevada, sean por las circunstancias que sean.
El francés fue el idioma universal entre los siglos XVIII y XIX. El inglés, tanto por la expansión del Imperio Británico como por la victoria de los aliados tras la Segunda Guerra Mundial, afianzó su poder durante fines del XIX y prácticamente todo el siglo XX.
Pero en un contexto donde los márgenes tienen más vitalidad que el centro, y la supremacía de una lengua es discutida, lleva a una situación en la que resulta necesario aprender más de una.
A inicios del XXI estamos atravesando una etapa de transición: del inglés estamos derivando al chino. Aunque para que esto se concrete requiera de una o dos décadas más. Por lo que entramos a un escenario en el que la lengua "central" tambalea y permite que las "marginales" adquieran mayor efervescencia.
Eso por un lado.
3.
Otro aspecto a tener en cuenta es que, tal como lo sostiene la filósofa francesa Barbara Cassin, conocer una lengua distinta a la primera con la que nos desenvolvimos en el mundo permite descubrir, por así decirlo, nuevas dimensiones del sentido de las palabras.
Dominar más de una lengua conlleva a que vivamos en una intersección entre realidades. Pero también a que disolvamos la idea de que una sola lengua —y por extensión, una sola forma de comprender y expresar el mundo— sea contemplada como un monolito inamovible. Nos empuja a reconocer la diversidad de la existencia humana.
Esta reflexión es importante realizarla porque el Perú se ubica —geopolíticamente hablando— a merced de una potencia desgastada (Estados Unidos) y dos en alza, una más consolidada que la otra (China y Brasil). Si nos damos cuenta, notaremos que cada una tiene su propia lengua: inglés, mandarín y portugués. Lo que obliga a manejar algo más que el castellano, predominante en los sectores urbanos del Perú.
Pero esta reflexión resulta útil cuando analizamos la composición cultural del propio Perú, un país multilingüe por donde se lo mire.
Todo lo dicho puede ser aplicado al Perú. El castellano vendría a ser la lengua "central" y las otras, como el quechua, el aymara o las que se hablan en la amazonía, son las "marginales".
4.
Conocer el idioma del otro ayuda a tender puentes mentales para identificar el modo cómo este percibe la realidad.
Esto da pie a más de una opción: llegar a una conciliación o saber cómo conquistarlo (y someterlo).
La historia tiene varios ejemplos de uno y otro caso.
Sabiendo cómo se encuentran en nuestro país las lenguas "marginales", con más de una a punto de desaparecer; siendo conscientes de que el Estado apoya su conservación, pero en la práctica su rol es mínimo; tomando en cuenta que sus propios usuarios cada vez dudan más de transmitirlas a las generaciones venideras; surge una interrogante: ¿qué motivo estamos esperando que aparezca para comenzar a hacerlo?
Ya está visto que por una cuestión geopolítica no se hará.
Y los numerosos —e inacabables— conflictos sociales de las últimas décadas demuestran que por un intento de querer comprender al otro tampoco se ha hecho.
¿Qué alternativa queda?
lunes, 20 de enero de 2014
Narcos del Huallaga utilizan nuevo químico para producir drogas
Policía descubre que ahora mezclan petróleo, gasolina, sal y timolina para reemplazar el kerosene, cuya comercialización está prohibida
El policía de la Dirección Antidrogas (Dirandro) notó algo raro cuando introdujo la mano en el balde que contenía el líquido. Lo mismo sintió cuando, luego de rociar con ese mismo líquido la poza de maceración que debía incendiar, arrojó un fósforo y se escuchó una explosión. Supo, entonces, que los narcotraficantes que preparaban clorhidrato de cocaína estaban utilizando un ingrediente nuevo.
Los análisis posteriores a dicha operación policial, llevada a cabo el pasado 22 de octubre en el centro poblado de Tazo Grande (distrito del Monzón), confirmaron que en lugar de utilizar kerosene, cuya comercialización está prohibida, los narcotraficantes habían elaborado un nuevo insumo a partir de la mezcla de petróleo, gasolina, sal yodada y timolina, con resultados muy similares.
“Era un líquido más volátil y de rápida combustión. Por nuestra experiencia en este tipo de operaciones, supimos que se trataba de otra sustancia, una distinta”, relató a este Diario el policía. Aquel día la Dirandro destruyó 11 laboratorios clandestinos e incineró dos toneladas de insumos químicos.
Los dueños de este laboratorio –que huyeron del lugar– fueron identificados con los sobrenombres de ‘Cholo Isla’, ‘Pishtaco’, ‘Efra’, ‘Dino’, y ‘Lausaco’.
ESTRATEGIA FALLIDA
La prohibición de comercializar kerosene data de setiembre del 2009. La intención de esta disposición era combatir el narcotráfico e impedir la venta del principal insumo químico (y de otros 25) para la elaboración de drogas, aquel con el que se extraen los alcaloides de la hoja de coca.
En los meses posteriores a esta disposición del Ejecutivo, el precio del kerosene se incrementó rápidamente y, de manera gradual, los narcotraficantes del Alto Huallaga –al igual que los del valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE)– sintieron su escasez.
Fuentes de la Dirandro explicaron que, en un primer momento, se utilizó la kerosina, un componente del combustible utilizado para aeronaves. Sin embargo, su obtención demandaba gastos demasiado altos.
Ahora que se descubrió que los narcotraficantes utilizan petróleo, gasolina, sal yodada y timolina, la lucha antidrogas se complica, debido a que no se puede prohibir la comercialización de ninguno de los cuatro ingredientes que componen el sustituto del kerosene.
MÁS DATOS
Según información de la Dirandro-Tingo María, los narcotraficantes transportan insumos químicos escondiendo botellas en cajas de panetones de distintas marcas.
Fueron confiscadas en un camión 24 cajas llenas de botellas de ácido clorhídrico y muriático. Fue el miércoles en Cayumba (distrito de Mariano Dámaso, provincia de Leoncio Prado).
El policía de la Dirección Antidrogas (Dirandro) notó algo raro cuando introdujo la mano en el balde que contenía el líquido. Lo mismo sintió cuando, luego de rociar con ese mismo líquido la poza de maceración que debía incendiar, arrojó un fósforo y se escuchó una explosión. Supo, entonces, que los narcotraficantes que preparaban clorhidrato de cocaína estaban utilizando un ingrediente nuevo.
Los análisis posteriores a dicha operación policial, llevada a cabo el pasado 22 de octubre en el centro poblado de Tazo Grande (distrito del Monzón), confirmaron que en lugar de utilizar kerosene, cuya comercialización está prohibida, los narcotraficantes habían elaborado un nuevo insumo a partir de la mezcla de petróleo, gasolina, sal yodada y timolina, con resultados muy similares.
“Era un líquido más volátil y de rápida combustión. Por nuestra experiencia en este tipo de operaciones, supimos que se trataba de otra sustancia, una distinta”, relató a este Diario el policía. Aquel día la Dirandro destruyó 11 laboratorios clandestinos e incineró dos toneladas de insumos químicos.
Los dueños de este laboratorio –que huyeron del lugar– fueron identificados con los sobrenombres de ‘Cholo Isla’, ‘Pishtaco’, ‘Efra’, ‘Dino’, y ‘Lausaco’.
ESTRATEGIA FALLIDA
La prohibición de comercializar kerosene data de setiembre del 2009. La intención de esta disposición era combatir el narcotráfico e impedir la venta del principal insumo químico (y de otros 25) para la elaboración de drogas, aquel con el que se extraen los alcaloides de la hoja de coca.
En los meses posteriores a esta disposición del Ejecutivo, el precio del kerosene se incrementó rápidamente y, de manera gradual, los narcotraficantes del Alto Huallaga –al igual que los del valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE)– sintieron su escasez.
Fuentes de la Dirandro explicaron que, en un primer momento, se utilizó la kerosina, un componente del combustible utilizado para aeronaves. Sin embargo, su obtención demandaba gastos demasiado altos.
Ahora que se descubrió que los narcotraficantes utilizan petróleo, gasolina, sal yodada y timolina, la lucha antidrogas se complica, debido a que no se puede prohibir la comercialización de ninguno de los cuatro ingredientes que componen el sustituto del kerosene.
MÁS DATOS
Según información de la Dirandro-Tingo María, los narcotraficantes transportan insumos químicos escondiendo botellas en cajas de panetones de distintas marcas.
Fueron confiscadas en un camión 24 cajas llenas de botellas de ácido clorhídrico y muriático. Fue el miércoles en Cayumba (distrito de Mariano Dámaso, provincia de Leoncio Prado).
Peruanos "artistas" de la falsificación de dólares
En los últimos años, la falsificación de dólares ha crecido como la espuma en este país andino de la mano de bandas que han desarrollado una significativa destreza y técnica, lo que ha llevado a Perú a convertirse en el primer productor de dólares falsos del mundo, superando a Colombia.
Un detective inspecciona un billete de 100 dólares que se cree es falso en Lima. Perú ha superado a Colombia como el país donde se falsifican más billetes. Foto: Karel Navarro, File / AP Un detective inspecciona un billete de 100 dólares que se cree es falso en Lima. Perú ha superado a Colombia como el país donde se falsifican más billetes.
El coronel de la policía quedó asombrado cuando el muchachito de 13 años le mostró cómo introducía cuidadosamente y con gran habilidad una copia de un cintillo de seguridad, atravesando con una aguja el papel impreso con el rostro de Benjamin Franklin.
El chico había sido arrestado momentos antes en una transitada calle de una zona populosa al este de Lima, luego de recibir de un compinche una bolsa llena con 300.000 billetes de dólares falsos y otra cantidad similar de euros, que estaban listos para ser sometidos al proceso final del acabado en la producción de billetes falsificados. El menor dirigió a los agentes a la casa donde él y otros se dedicaban a ese trabajo.
En los últimos años, la falsificación de dólares ha crecido como la espuma en este país andino de la mano de bandas que han desarrollado una significativa destreza y técnica, lo que ha llevado a Perú a convertirse en el primer productor de dólares falsos del mundo, superando a Colombia, hasta hace poco la principal fuente de billetes falsos, según el Servicio Secreto de Estados Unidos.
En la última década se han incautado 103 millones de dólares falsos provenientes de Perú, de acuerdo con ese servicio, y según la policía peruana, solo en los últimos tres años, se decomisó casi la mitad de ese monto, 48 millones de dólares falsificados.
"Sí, hemos sobrepasado (aquí) en los dos últimos años a Colombia en la cantidad de falsificación producida", dijo a The Associated Press un vocero del Servicio Secreto que requirió anonimato por razones de seguridad.
La particularidad de los falsificadores peruanos es que ponen especial cuidado en el acabado final, que hacen de manera manual, por lo que resulta en una actividad sumamente barata.
"Son muy buenos... En este momento (los peruanos) están entre los mejores falsificadores del mundo... A diferencia de los Estados Unidos, donde se concentran en la fabricación, el acabado aquí en Perú es como un arte, un proceso separado en el que uno imprime el papel básico, y se lo da al que hace el acabado final, y ese es casi un artista, le agrega todos los otros detalles al billete... Son expertos", agregó la fuente.
La creciente producción de dólares falsos llamó la atención del gobierno estadounidense, que empezó en 2011 a enviar agentes del Servicio Secreto a Perú para trabajar con la policía peruana en la captura de los falsificadores, y desde el 2012 instaló una oficina permanente en la sede de la embajada estadounidense en Lima.
Desde entonces, precisó la fuente, se han incautado 23 millones de dólares falsos y se ha capturado a 50 personas vinculadas a las bandas falsificadoras. El Servicio Secreto también combate la falsificación de dólares, codo a codo con la policía local, en países como Jordania, Tailandia, China, Colombia y Brasil.
En los últimos meses, la policía peruana, apoyada con labores de logística, inteligencia y comunicaciones por el Servicio Secreto, ha realizado importantes capturas e incautaciones de varios millones de dólares falsificados. El mercado principal es Estados Unidos, pero también otros países sudamericanos, donde la demanda de dólares es alta, como Argentina, Venezuela y Ecuador, dijo el coronel Segundo Portocarrero, jefe de la División de Estafas de la Policía, en entrevista con The Associated Press.
El oficial opinó que probablemente la presencia fuerte, desde años atrás, de Estados Unidos en Colombia, a raíz del Plan Colombia contra el narcotráfico, haya hecho que las organizaciones delictivas "no vean tan rentable" el negocio de falsificación de dólares y éste se haya trasladado a Perú.
"La falsificación ha existido (en Perú) desde tiempo atrás, de muchos años, pero era una falsificación artesanal, incipiente, fácil de detectarse", dijo Portocarrero al comentar que los falsificadores usan máquinas impresoras de última generación que pueden llegar a costar 80.000 dólares. Pero en la actualidad... (emplean) una tecnología avanzada, e inclusive ya se auxilian para el diseño de un billete a falsificar en la tecnología de la informática".
Sin embargo, enfatiza que es el acabado "la etapa más importante en lo que es la falsificación".
"Colocan el hilo de seguridad del billete, ponen los sellos de agua, las fibrillas de seguridad, las asperezas del billete, el color de la nominación y una serie de otras características. Inclusive este papel es sometido a un sistema de encolado para darle la apariencia, la consistencia del (billete) auténtico", señaló, mostrando un fajo de billetes falsos que a primera vista aparentan ser genuinos.
Las bandas falsificadoras utilizan los mismos métodos para sacar los dólares falsos del país que el que usan los narcotraficantes para sacar cocaína. Pagan a "mulas" para que lleven los billetes falsos camuflados en el doble fondo de las maletas de viaje, o escondidos en artesanías peruanas, en libros, en alimentos, como turrones, y o en el propio cuerpo, luego de ser ingeridos en cápsulas de látex. Al fin y al cabo, parece ser un negocio tan rentable como el tráfico ilícito de drogas.
Un policía peruano dedicado a las investigaciones de las bandas falsificadoras, que habló bajo condición de anonimato, dijo a la AP que falsificar 100.000 dólares equivale a obtener una rentabilidad de entre 17.000 a 20.000 dólares, después de cubrir los costos de elaboración del material, y pagar a una mula para que transporte el dinero fuera del país.
"Es muchísimo más rentable que la cocaína", aseveró, al señalar que de un kilogramo de cocaína elaborado en Perú se obtiene una rentabilidad de 25.000 dólares, pero los costos de elaborar droga son mayores que los de falsificar billetes.
El primer paso en el proceso de falsificación de dólares es el uso de software, como el programa Corel Draw, para hacer el diseño del billete. Luego se traslada ese diseño a un soporte que es el fotolito, y posteriormente a una placa metálica de impresión. La labor de impresión se realiza usando modernas máquinas offset de las que se obtienen planchas de billetes falsos.
Luego le sigue el proceso de acabado. Este comienza con la aplicación de un barniz a las planchas de billetes impresos, tras lo cual estos se cortan. Posteriormente se insertan en estos los cintillos de seguridad, usando agujas, y luego se les aplica pegamento para fijarlos en el papel empleando una jeringa de uso médico.
Una vez con los cintillos de seguridad puestos y pegados, los billetes pasan por una máquina artesanal hecha por los falsificadores a la que llaman "enmalladora", que consta de dos rodillos cubiertos con una tela tosca y áspera. Los billetes son pasados entre los rodillos de modo que la tela deje un relieve en la superficie del papel para simular las asperezas del billete genuino. Sin embargo, estos billetes falsos pasados por la enmalladora pueden resultar muy toscos, por lo que el último paso del acabado es el raspado de los billetes con una lija muy fina.
"En cuatro o cinco días hacen 300.000 dólares (falsos), trabajando todo el día", comentó la fuente.
El vocero del Servicio Secreto dijo que fabricar dólares falsos "es muy barato".
"Falsificar papel moneda es una actividad manual intensa y la mano de obra es barata en Perú, entonces el margen de ganancia es significativo. Yo diría que por un billete falso de 100 dólares, en términos de papel, tinta y tiempo, se obtiene una ganancia de 95%. De ahí hay que venderlo, hacerlo llegar a Estados Unidos, la parte más cara es que llegue a Estados Unidos, es ahí donde las ganancias bajan", comentó.
Sostuvo que este billete de muy buena manufactura es fácilmente introducido por los falsificadores en el mercado estadounidense a través de transacciones en las tiendas comerciales. Esto también es posible porque el ciudadano estadounidense promedio no está acostumbrado a desconfiar de la autenticidad de los billetes que intercambia, a diferencia del ciudadano peruano, que usualmente revisa minuciosamente cada billete que recibe, palpándolo, estirándolo, oliéndolo y examinándolo al trasluz.
"El falsificador en Estados Unidos salta de tienda en tienda, lleva los billetes falsos y los cambia por los genuinos. Así es como obtiene su dinero, cómo obtiene su ganancia", dijo la fuente.
Portocarrero señala que hacia Estados Unidos son llevados los billetes falsos de 100 dólares, mientras que los de menor denominación, como de 10 y 20 dólares se envían a países como Ecuador, que usa como moneda el dólar americano, y a Argentina y a Venezuela, naciones donde hay prohibiciones a los ahorros en dólares, y donde los billetes falsos son comprados en un mercado negro por personas que desean ahorrar en dólares por temor a la depreciación de la moneda del país.
"Cuando las personas (en esos países)... van a una entidad bancaria, recién detectan que los billetes son falsos", dijo el coronel.
La policía peruana, que tiene a una decena de agentes trabajando exclusivamente en perseguir a los falsificadores de dólares, dijo que son dos las principales bandas dedicadas a este negocio en Perú, la de "Los Nique", que lidera Joel Nique Quispe, y la de "Los Cobos", cuyo jefe es Wilfredo Cobos de la Cruz. Ambos cabecillas fueron capturados y se encuentran en prisión, pero ello no ha significado que sus bandas queden inoperativas.
La banda de Cobos tiene conexiones en Europa a través de tres de sus hermanos, que radican en Italia, España y Francia, dijo Portocarrero. El oficial precisó que normalmente se sacan los euros falsos de Perú vía Chile hacia países como Sudáfrica, para luego introducirlos en Europa.
Portocarrero señaló que la debilidad de los billetes falsos es su soporte material. Los falsificadores usan papel blanco corriente, de venta en cualquier librería o papelería-- que se degrada fácilmente en contacto con el agua, a diferencia del papel fiduciario o papel moneda que se emplea para fabricar los billetes auténticos.
"El día que lo consigan (el papel moneda) y se esmeren más en el acabado (ese billete falso) pasa", manifestó el jefe policial.
Un detective inspecciona un billete de 100 dólares que se cree es falso en Lima. Perú ha superado a Colombia como el país donde se falsifican más billetes. Foto: Karel Navarro, File / AP Un detective inspecciona un billete de 100 dólares que se cree es falso en Lima. Perú ha superado a Colombia como el país donde se falsifican más billetes.
El coronel de la policía quedó asombrado cuando el muchachito de 13 años le mostró cómo introducía cuidadosamente y con gran habilidad una copia de un cintillo de seguridad, atravesando con una aguja el papel impreso con el rostro de Benjamin Franklin.
El chico había sido arrestado momentos antes en una transitada calle de una zona populosa al este de Lima, luego de recibir de un compinche una bolsa llena con 300.000 billetes de dólares falsos y otra cantidad similar de euros, que estaban listos para ser sometidos al proceso final del acabado en la producción de billetes falsificados. El menor dirigió a los agentes a la casa donde él y otros se dedicaban a ese trabajo.
En los últimos años, la falsificación de dólares ha crecido como la espuma en este país andino de la mano de bandas que han desarrollado una significativa destreza y técnica, lo que ha llevado a Perú a convertirse en el primer productor de dólares falsos del mundo, superando a Colombia, hasta hace poco la principal fuente de billetes falsos, según el Servicio Secreto de Estados Unidos.
En la última década se han incautado 103 millones de dólares falsos provenientes de Perú, de acuerdo con ese servicio, y según la policía peruana, solo en los últimos tres años, se decomisó casi la mitad de ese monto, 48 millones de dólares falsificados.
"Sí, hemos sobrepasado (aquí) en los dos últimos años a Colombia en la cantidad de falsificación producida", dijo a The Associated Press un vocero del Servicio Secreto que requirió anonimato por razones de seguridad.
La particularidad de los falsificadores peruanos es que ponen especial cuidado en el acabado final, que hacen de manera manual, por lo que resulta en una actividad sumamente barata.
"Son muy buenos... En este momento (los peruanos) están entre los mejores falsificadores del mundo... A diferencia de los Estados Unidos, donde se concentran en la fabricación, el acabado aquí en Perú es como un arte, un proceso separado en el que uno imprime el papel básico, y se lo da al que hace el acabado final, y ese es casi un artista, le agrega todos los otros detalles al billete... Son expertos", agregó la fuente.
La creciente producción de dólares falsos llamó la atención del gobierno estadounidense, que empezó en 2011 a enviar agentes del Servicio Secreto a Perú para trabajar con la policía peruana en la captura de los falsificadores, y desde el 2012 instaló una oficina permanente en la sede de la embajada estadounidense en Lima.
Desde entonces, precisó la fuente, se han incautado 23 millones de dólares falsos y se ha capturado a 50 personas vinculadas a las bandas falsificadoras. El Servicio Secreto también combate la falsificación de dólares, codo a codo con la policía local, en países como Jordania, Tailandia, China, Colombia y Brasil.
En los últimos meses, la policía peruana, apoyada con labores de logística, inteligencia y comunicaciones por el Servicio Secreto, ha realizado importantes capturas e incautaciones de varios millones de dólares falsificados. El mercado principal es Estados Unidos, pero también otros países sudamericanos, donde la demanda de dólares es alta, como Argentina, Venezuela y Ecuador, dijo el coronel Segundo Portocarrero, jefe de la División de Estafas de la Policía, en entrevista con The Associated Press.
El oficial opinó que probablemente la presencia fuerte, desde años atrás, de Estados Unidos en Colombia, a raíz del Plan Colombia contra el narcotráfico, haya hecho que las organizaciones delictivas "no vean tan rentable" el negocio de falsificación de dólares y éste se haya trasladado a Perú.
"La falsificación ha existido (en Perú) desde tiempo atrás, de muchos años, pero era una falsificación artesanal, incipiente, fácil de detectarse", dijo Portocarrero al comentar que los falsificadores usan máquinas impresoras de última generación que pueden llegar a costar 80.000 dólares. Pero en la actualidad... (emplean) una tecnología avanzada, e inclusive ya se auxilian para el diseño de un billete a falsificar en la tecnología de la informática".
Sin embargo, enfatiza que es el acabado "la etapa más importante en lo que es la falsificación".
"Colocan el hilo de seguridad del billete, ponen los sellos de agua, las fibrillas de seguridad, las asperezas del billete, el color de la nominación y una serie de otras características. Inclusive este papel es sometido a un sistema de encolado para darle la apariencia, la consistencia del (billete) auténtico", señaló, mostrando un fajo de billetes falsos que a primera vista aparentan ser genuinos.
Las bandas falsificadoras utilizan los mismos métodos para sacar los dólares falsos del país que el que usan los narcotraficantes para sacar cocaína. Pagan a "mulas" para que lleven los billetes falsos camuflados en el doble fondo de las maletas de viaje, o escondidos en artesanías peruanas, en libros, en alimentos, como turrones, y o en el propio cuerpo, luego de ser ingeridos en cápsulas de látex. Al fin y al cabo, parece ser un negocio tan rentable como el tráfico ilícito de drogas.
Un policía peruano dedicado a las investigaciones de las bandas falsificadoras, que habló bajo condición de anonimato, dijo a la AP que falsificar 100.000 dólares equivale a obtener una rentabilidad de entre 17.000 a 20.000 dólares, después de cubrir los costos de elaboración del material, y pagar a una mula para que transporte el dinero fuera del país.
"Es muchísimo más rentable que la cocaína", aseveró, al señalar que de un kilogramo de cocaína elaborado en Perú se obtiene una rentabilidad de 25.000 dólares, pero los costos de elaborar droga son mayores que los de falsificar billetes.
El primer paso en el proceso de falsificación de dólares es el uso de software, como el programa Corel Draw, para hacer el diseño del billete. Luego se traslada ese diseño a un soporte que es el fotolito, y posteriormente a una placa metálica de impresión. La labor de impresión se realiza usando modernas máquinas offset de las que se obtienen planchas de billetes falsos.
Luego le sigue el proceso de acabado. Este comienza con la aplicación de un barniz a las planchas de billetes impresos, tras lo cual estos se cortan. Posteriormente se insertan en estos los cintillos de seguridad, usando agujas, y luego se les aplica pegamento para fijarlos en el papel empleando una jeringa de uso médico.
Una vez con los cintillos de seguridad puestos y pegados, los billetes pasan por una máquina artesanal hecha por los falsificadores a la que llaman "enmalladora", que consta de dos rodillos cubiertos con una tela tosca y áspera. Los billetes son pasados entre los rodillos de modo que la tela deje un relieve en la superficie del papel para simular las asperezas del billete genuino. Sin embargo, estos billetes falsos pasados por la enmalladora pueden resultar muy toscos, por lo que el último paso del acabado es el raspado de los billetes con una lija muy fina.
"En cuatro o cinco días hacen 300.000 dólares (falsos), trabajando todo el día", comentó la fuente.
El vocero del Servicio Secreto dijo que fabricar dólares falsos "es muy barato".
"Falsificar papel moneda es una actividad manual intensa y la mano de obra es barata en Perú, entonces el margen de ganancia es significativo. Yo diría que por un billete falso de 100 dólares, en términos de papel, tinta y tiempo, se obtiene una ganancia de 95%. De ahí hay que venderlo, hacerlo llegar a Estados Unidos, la parte más cara es que llegue a Estados Unidos, es ahí donde las ganancias bajan", comentó.
Sostuvo que este billete de muy buena manufactura es fácilmente introducido por los falsificadores en el mercado estadounidense a través de transacciones en las tiendas comerciales. Esto también es posible porque el ciudadano estadounidense promedio no está acostumbrado a desconfiar de la autenticidad de los billetes que intercambia, a diferencia del ciudadano peruano, que usualmente revisa minuciosamente cada billete que recibe, palpándolo, estirándolo, oliéndolo y examinándolo al trasluz.
"El falsificador en Estados Unidos salta de tienda en tienda, lleva los billetes falsos y los cambia por los genuinos. Así es como obtiene su dinero, cómo obtiene su ganancia", dijo la fuente.
Portocarrero señala que hacia Estados Unidos son llevados los billetes falsos de 100 dólares, mientras que los de menor denominación, como de 10 y 20 dólares se envían a países como Ecuador, que usa como moneda el dólar americano, y a Argentina y a Venezuela, naciones donde hay prohibiciones a los ahorros en dólares, y donde los billetes falsos son comprados en un mercado negro por personas que desean ahorrar en dólares por temor a la depreciación de la moneda del país.
"Cuando las personas (en esos países)... van a una entidad bancaria, recién detectan que los billetes son falsos", dijo el coronel.
La policía peruana, que tiene a una decena de agentes trabajando exclusivamente en perseguir a los falsificadores de dólares, dijo que son dos las principales bandas dedicadas a este negocio en Perú, la de "Los Nique", que lidera Joel Nique Quispe, y la de "Los Cobos", cuyo jefe es Wilfredo Cobos de la Cruz. Ambos cabecillas fueron capturados y se encuentran en prisión, pero ello no ha significado que sus bandas queden inoperativas.
La banda de Cobos tiene conexiones en Europa a través de tres de sus hermanos, que radican en Italia, España y Francia, dijo Portocarrero. El oficial precisó que normalmente se sacan los euros falsos de Perú vía Chile hacia países como Sudáfrica, para luego introducirlos en Europa.
Portocarrero señaló que la debilidad de los billetes falsos es su soporte material. Los falsificadores usan papel blanco corriente, de venta en cualquier librería o papelería-- que se degrada fácilmente en contacto con el agua, a diferencia del papel fiduciario o papel moneda que se emplea para fabricar los billetes auténticos.
"El día que lo consigan (el papel moneda) y se esmeren más en el acabado (ese billete falso) pasa", manifestó el jefe policial.
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