El iniciar el contacto con una mujer siempre es un punto de cuidado. Sobre todo, porque es un total y absoluto error aplicar conceptos o maneras que funcionaron en anteriores situaciones de pareja. Cada mujer es distinta a otra, son mundos diferentes y por lo tanto vías desiguales. A pesar de esto, hay un conjunto de patrones de acción que funcionan casi de forma infalible para conquistar a una mujer.
Es importante cuidar esas llamadas "señales" que nadie sabe qué son ni cómo son, pero que todos terminamos por entender. Resulta trascendental, en esos primeros encuentros, no dar mucha información de cuan interesados estamos en ella. Siempre es bueno dejar un resquicio para la duda. Por ello, y aunque nos encante esta mujer, es preciso mostrar cierto desapego, por lo menos al principio de la relación. Nada de llamar ni presionar demasiado, porque de ser así no proyectarás otra imagen que la de alguien desesperado y necesitado de amor. De atenderte, lo harán por lástima y aburrimiento. Es necesario dejar una imagen tan sólida como nuestras intenciones. Termina siendo cuestión de respeto. Está bien hacer saber de tú interés, lo que no está bien es insistir hasta provocar el tedio de la otra parte.
Esto, más que un consejo o una recomendación, debe ser tomado como una máxima de vida. Dar alimento al ego es fundamental, más si se trata de chicas. Entonces, lo que deberás hacer de cuando en cuando es halagarla. Debes hacerla sentir especial. Recordarle lo hermosa que es, además de señalar unos cuantos atributos de su personalidad, no caerá mal y también dejará el camino mucho más transitable. Te puedes pasear por lo que desees, necesitas destacar características como la inteligencia, el carisma y demás, hasta ir a tópicos más simplistas como el buen gusto al vestirse. Sea lo que sea que digas, mientras tenga forma de agasajo, la hará sentirse cómoda con la situación y con este tipo tan simpático que le ha tocado conocer.
Si hay algo que es casi imprescindible ante una situación de coqueteo son los detalles. A las mujeres en particular, les encanta cualquier tipo de detalle que las haga sentir recordadas y apreciadas. Ellas, por una rara arista de su genética, terminan tomando mucho -muchísimo- en cuenta los detalles. Las mujeres valoran totalmente el afecto que les es brindado y en numerosos casos, son precisamente las cosas mínimas las que les sirven como medidor del interés masculino. No se puede menospreciar el poder de "abrirle la puerta", regalarle flores, bombones, su chocolate favorito y sobre todo escucharla, o pretender que lo estás haciendo, con un par de "¿En serio?", "¡Qué bien!" y "¿Cómo te sentiste?" ó ¿"Y cómo te hizo sentir eso?" te harán quedar como el ser más considerado que esta chica haya tenido la fortuna de conocer.
Es sumamente importante para el proceso de conquista, cuidar cada uno de los eventos próximos. Por ello, es fundamental la correcta elección de los primeros sitios a visitar en pareja. Esencial. Eso de que las primeras impresiones siempre cuentan, en situaciones de amorío, es totalmente verdadero. Así que al momento de salir, resulta básica la elección del lugar que, obviamente debe ser de buen nivel. Si aún no tienes el criterio muy claro, piensa en todos aquellos sitios donde no irías solo porque quizá resulta insensato emplear tal cantidad de dinero a cambio de exclusivamente comida, por ejemplo. Ahora que no estás solo sí merece la pena. Fácil, ¿no?
Como último tópico y quizá de los más importantes, está la información brindada. Existen un par de cosillas que no deberían faltar cuando estés en plena conversación con ella. Por ejemplo, no está nada mal mencionar que tienes unas tres o cuatro amigas a quienes aprecias muchísimo. Créeme. Esto siempre funciona y el usar el comentario o no, impactará de forma distinta la línea de pensamiento de tu acompañante. Es importante ejercer cierta presión. Debes demostrarle que no es la única y que si ella realmente lo desea, va a estar contigo sin ningún problema. De no ser así, hay otras mujeres dispuestas a brindarte cariño en momentos en que lo necesites.
Otra táctica que seguramente te hará subir tu puntaje, es demostrar que aunque eres un tipo atractivo, confiado y seguro de sí mismo, además de ser exitosísimo a nivel profesional, eres un hombre sensible y comprensivo -las mujeres caen rendidas ante la consideración- por lo que se recomienda, hablar de lo mucho que respetas a tu madre -así sea una vieja loca, manipuladora, vanidosa y fanática de los martinis-, de lo bien que te llevas con ella y con las mujeres de tu familia. Eso sí, debes tener cuidado de no exagerar, pues corres el riego de quedar como un mama's boy (hijito de mamá).
Igualmente resulta importante que vean un poco lo que tienes en la cabeza. Para los amigos que han desarrollado medianamente el hábito de la lectura, esto resulta sencillo, ahora, para los que han desarrollado el ejercicio de la musculatura, con leer el periódico tienen suficiente. Siempre vale la pena dejar claro que además de ser amoroso, cuidadoso de las pequeñas cosas y atento, hay algo que funciona en nuestro cerebro.
Eso sí, ninguna de estas técnicas serán suficientes si durante toda la cita no demostraste ni un ápice de seguridad. Como decía Fito Páez "es sólo una cuestión de actitud". Las mujeres son como los animales feroces y rabiosos, sienten el miedo. Lo huelen. Es necesario proyectar seguridad ante todo -así te estén temblando las piernas-, hay que demostrar comodidad, la actitud exitosa es considerada como uno de los más fuertes afrodisíacos para las chicas -sobre todo para las que viven en Los Ángeles.
Otro aspecto a considerar y que te hará pasar con honores esta tarea, es la planificación de la cita, una cena en un restaurante, ir al cine, salir a bailar, son consideradas citas estándar. Con un buen nivel definitivamente, pero sin nada particularmente interesante que la deslumbre. Para destacarte, es necesario inyectarle un poco de creatividad al asunto. Se ha demostrado que los lugares poco usuales suelen conseguirte esa tan -taaaaan- deseada frase "¿Quieres subir por una tacita de café?".
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